PC Coste se convierte en... шт стоимость

| 07 julio 2011
Está claro que lo que no me pase a mí en mi tienda, no le pasa a nadie. Parece que ya voy teniendo a mis conocidos al día en cuanto a historias curiosas, pero nunca sobra tiempo para una más.

Multiculturalidad

Vale. Estoy en Madrid. Lo más normal es que venga gente de fuera, y todo eso. Ingleses, alemanes, chinos, japoneses... es algo habitual. La suerte quiere que mis conocimientos de inglés, y en algunos casos algo de alemán, me conviertan en ese dependiente majete que te acepta tal y como vengas.

No me considero un fenómeno de los idiomas, pero cada vez me doy más cuenta de que las lenguas deben ser un rasgo cultural para las civilizaciones, pero no una frontera para las personas.

Más complicado todavía

Hombre, avanzada edad, pelo cano y gafas de sol. Callado. Demasiado callado. Lo curioso es que parecía un bailarín jubilado de los famosos Ballets Rusos. Gesticulaba como si hubiera perdido el último autobús a su casa.

"Master". "Tivi". "Master". Claro, yo pensando... ¿alguien maestro de la televisión? Pos estaba por mandarle a la casa de Silvio. Bueno, después de un rato, y viendo que su inglés era muy malo, le pregunto si me estaba hablando en inglés. Claro, muy bueno no era su inglés, porque me estaba hablando en ruso (y claro, mi idea sobre el Ballet Ruso se acrecentó).

Entonces fue cuando conseguí sacarle una sonrisa a aquel anciano seriote. Qué sería de mí si no sacara a mi amor en un post como este...

Abro el Chrome, y entro en Google Translator.


Y ahí empieza todo.

No voy a aburrir con toda la conversación, de más de media hora, en un español-ruso bastante fluido. Simplemente me quedaré con que, gracias a las nuevas tecnologías, he podido ayudar a un hombre perdido con problemas en su televisión.

El final de la historia es un poco raro, porque al final su problema era que el viento le movió la antena, y lo que necesitaba era un antenista. Pero el pobre hombre llevaba toda la mañana buscando alguien que le entendiera.

Sin embargo, me quedaré con la frase que me dijo al irse, después de darme cien veces las gracias: "para ti todo bueno. verdad.".


:-)

2 comments:

Schwartz dijo...

Qué bien te quedas cuando hayas vendido lo que hayas vendido, sabes que has ayudado a alguien que necesitaba ayuda :)

Unknown dijo...

Bueno, en este caso ni siquiera vendí nada, jeje :)